Fundación: 1926 Localización: Chicago, Illinois Central Division, Western Conference Arena: United Center (20.500 espectadores) y Chicago Stadium (1929-1994) Máximo anotador: Stan Mikita (1467 puntos) Máximo goleador: Bobby Hull (604 goles) Números retirados: #1 Glenn Hall, #3 Keith Magnuson, #3 Pierre Pilote, #9 Bobby Hull, #18 Denis Savard, #21 Stan Mikita, #35 Tony Esposito Significado de su mote: Honor al líder de los nativos americanos ‘’Jefe Águila Negra’’. Stanley Cups: 3 (1933–34, 1937–38, 1960–61) Títulos de Conferencia: 1 (1991-1992)
La franquicia fue fundada en 1926, como parte de la primera expansión en cuanto a equipos de los Estados Unidos en la NHL. El equipo era llamado antes los Portland Rosebuds, equipo que jugaba en la Western Hockey League que, por bancarrota, hizo que la liga desapareciera y permitió a Frederic McLaughlin comprar el equipo.
Pronto vivió el éxito, pues en la temporada 1933-34 el equipo logró su primera Stanley Cup gracias a su goalie Charles Gardner.
En la 1937-38, a pesar de tener un récord negativo en la Regular Season y colarse por poco en Playoff, eliminaron a los Canadiens y a los New York Americans en goles marcados en la prórroga de los partidos decisivos. En la final contra Toronto, el goalie titular se lesionó y Chicago tuvo que ir a buscar a su goalie de la liga afiliada que estaba en un bar de la ciudad y hacerle saltar al hielo. Alfie Moore ganó ese partido, pero en los siguientes, jugó él de titular, a pesar de tener un skate especial para su pie, y los Hawks ganaron su 2º Cup.
El equipo volvió a la final en 1944, pero los tiempos cambiaron y vivieron años oscuros. Hasta finales de los años 50.
Chicago se hizo con los derechos de tres jóvenes –Stan Mikita, Bobby Hull y Pierre Pilote-, además de hacerse con un portero y un atacante veterano de Detroit. Los tres jóvenes tuvieron un impacto inmediato en la NHL, y así lo demostraron conquistando la Cup ante Montreal en la temporada 1960-61, cuando los canadienses les habían eliminado los dos años anteriores en Playoff. Cabe destacar a Glenn Hall, goalie de esa Cup además de ser el inventor del estilo butterfly, además de jugar 504 partidos de fomar CONSECUTIVA y, para más mérito, sin mask. Ese equipo jugó un par de finales más, en 1962 y 1965, pero perdiendo ambas.
A partir de 1967, con la expansión en la liga, los Hawks hacían apariciones en Playoff casi cada año, hasta 1980, aunque caían en las primeras rondas. Y eso que en la portería tenían a toda una leyenda como Tony Esposito, que aún tiene el récord de shootouts en una temporada con 15. En 1989, pero, volvieron a la Final de Conferencia gracias a dos rookies, Jeremy Roenick y Ed Belfour, pero perdieron contra los que se proclamarían campeones, los Calgary Flames.
El equipo fue perfeccionándose, como con la incorporación de Chris Chelios, pero en 1991, a pesar de ganar el Presidents Trophy, los Minnesota North Stars acabaron con ellos, cuando aparecieron de cinderella en esos Playoff.
En 1992 volvieron a la final tras 19 años sin aparecer, ganando 11 partidos seguidos en Playoff, récord entonces, pero fueron barridos por los Pittsburgh Penguins, aunque fue una final muy reñida Perdieron partidos de los que dejan herida, como en el primer partido, donde dominando 3-0 y 4-1 en el marcador, acabaron perdiendo 4-5 con un gol de Mario Lemieux a falta de 9 segundos. El segundo fue un 1-3 para Penguins, el tercero también muy doloroso con un seco 1-0 y en el cuarto, a pesar del hattrick de Dirk Graham y un partido muy completo de Dominik Hasek, perdieron 6-5.
A pesar de que mantenían la base para el año siguiente, St.Louis Blues les echó sorprendentemente barriendo a Chicago en 1º ronda.
Desde entonces, en 1994, los Blackhawks no se volvieron a clasificar para Playoff.
En el siglo XXI, la franquicia siguió sin cosechar ningún éxito, aparte de entrar en los Playoff de 2001, pero ESPN les otorgó, en 2004, el curioso título de ‘’Peor franquicia en el deporte profesional’’.
Las cosas empezaron a cambiar tras el lockout, con el nombramiento de Dave Tallon, que empezó a refrescar la cara al equipo. Pero el cambio definitivo fue dado en 2006, con la elección de Jonathan Toews en el #3 del Draft -su actual Captain y el 3º más joven de la historia en ser nombrado C- y, un año despues, eligiendo a Patrick Kane con el #1 del Draft.
En 2007 el equipo tenía el nuevo rumbo definido, liderado por jóvenes de talento exquisito, y así lo demostraron entrando en los Playoff de la temporada 2008-2009, además haciéndolo en cuarta posición. El equipo logró pasar los dos primeros escollos, Calgary y Vancouver, y perdió con Detroit en la lucha por jugar la Stanley Cup Final. Un gran paso para ese grupo de jóvenes atrevido.
Cara al futuro, este grupo puede plantarse en la gran final de forma inmediata, pues gracias a la incorporación de un nombre grande, como Marian Hossa, además de John Madden y con jóvenes como Kris Versteeg, Duncan Keith y veteranos como Brian Campbell o Cristobal Huet, dan esperanzas a los fanáticos de Chicago luchar por el Santo Grial el próximo año.
Para terminar, un apunte: es el equipo actualmente que lleva más años sin una Stanley Cup –de los que la han ganado, claro-, y es la segunda máxima de la historia. Llevan 48 y el récord está en 55 años, por los NY Rangers.
ST. LOUIS BLUES. Fundación: 1967 Localización: St. Louis, Missouri. Central Division, West Conference. Arena: Scottrade Center (19.150) Mascota: Louie Máximo anotador: Bernie Federko 1073 Puntos Máximo goleador: Brett Hull 527 Goles
St. Louis Blues fue uno de los 6 equipos añadidos a la NHL en la extensión de 1967 junto a Minnesotta North Stars, Los Angeles Kings, Philadelphia Flyers, Pittsburgh Penguins y California Seals.
Los primeros propietarios del equipo fueron Sid Salomon y hijo y Robert L. Wolfson, y los entrenadores Lynn Patrick y Scotty Bowman, Pese a lo pronto de su fundación el equipo destacó llegando a las finales del 69 y del 70 donde sin embargo fueron vencidos en primer lugar por Montreal Canadiens y al año siguiente por Boston Bruins, en estos dos años los Blues consiguieron sus dos únicos titulos como campeones de conferencia, con un equipo formado por veteranos como Doug Harvey, Don McKenney y Dickie Moor.
No obstante el éxito alcanzado a finales de los 60', no siguio en el equipo a principios de los 70', donde los cambios en los grupos producidos en la liga afectaron al equipo, donde en estos años destacó la llegada de Garry Unger procedente de los Red-Wings, quien anotó 30 goles durante ocho temporadas consecutivas, rompiendo el récord de la NHL en aquel momento.Los Blues serían campeones de división por ultima vez en esa década en 1976, donde nuevamente fueron eliminados en Playoffs. 1977 se caracterizó por el derrumbe económico de la franquicia debido a la presión de la asociación mundial de Hockey y las malas decisiones financieras tomadas por Salomon, lo que llevo a maximizar a los empleados del club, siendo por ejemplo Emile Francis presidente del equipo, general manager y entrenador.
El nuevo comprador de la franquicia fue el gigante de los alimentos Ralston Purina (1977), junto con la ayuda de Wolfson y Francis asegurándose así que los Blues continuaran en St. Louis. La arena de St. Louis el antiguo estadio de los Blues pasaría a denominarse el Checkerdome en esta nueva etapa en la que tras la peor temporada del equipo hasta el momento, con solo 18 victorias, se pasó a una nueva aparición en los Playoffs. La mejora continuaría en 1981, entrenado el equipo por Berenson y liderado por gente como Wayne Babych, Bernie Federko y el goaltender Mike Liut. Sin embargo el éxito durante la temporada consiguiendo ser el campeón de la division no se vió reflejado en los Playoffs siendo eliminados en segunda ronda por los New York Rangers. Sin embargo, la empresa Purina fue perdiendo dinero con el equipo y, tras asumir el mando de la presidencia el hijo de Purina, este decidió poner a los Blues en el mercado, estando cerca de moverse el equipo a Saskaaton, solo la intervención de la NHL que no quería perder un mercado tan importante como el de St. Louis impidió el trato. A última hora y cuando todo parecía perdido por el poco interés de Purina en la franquicia apareció Harry Ornets que salvó al equipo en 1983, volviendo a renombrar el Checkerdome como St. Louis Arena.
Durante la presidencia de Ornest el equipo se manejo con un presupuesto mínimo pero esto no parecio importarle a los jugadores ya que pese a que tardaban bastante en cobrar seguia competitivo el equipo. Además emergió una nueva estrella en el equipo, Doug Gilmour que fue drafteado en 1982. Así durante gran parte de los 80' el equipo fue conformado por jóvenes jugadores que en cuanto empezaban a destacar eran traspasados a otros equipos, principalmente Calgary Flames. Precisamente contra las “Llamas” perdieron en 1986 los Blues la final de conferencia en el 7º partido, y eso pese a que en el 6º partido se consiguio ganar con un gol en overtime (Hecho que pasó a la historia del club y que fue denominado “El milagro del lunes por la noche”, ya que se remontó un 5 a 1 en el tercer period además del gol en el tiempo extra)
En los 90' el equipo fue vendido a Louis Michael Shanahan, durante su estancia en el equipo se trajeron a muchos jugadores interesantes como Brett Hull (Que acabaria siendo maximo goleador del equipo y cuyo sobrenombre era en referencia a su padre “The Golden Brett”), Adam Oates o el portero Curtis Joseph, durante este periódo se mudaron al futuro Scottrade Center, mientras que deportivamente hablando no se pasó de segunda ronda en Playoffs.
Como hemos dicho Brett Hull se convertiria en la gran estrella de los Blues (Consiguiendo 86 goles en la 90 – 91, solo superado por Wayne Gretzky y ganando el “Hart memorial Trophy” como jugador más valioso de la temporada).
En 1995 llegaría al equipo Mike Keenan y con el, el legendario W. Gretzky, pero el resultado en Playoffs seguía sin llegar y el equipo no pasaba de segunda ronda, asi que fue despedido en 1997, tras la marcha de Hull, el equipo siguió funcionando bien consiguiendo en el 2000, el Presidents Trophy y en el 2001 llegar a finales de conferencia.
No obstante los Blues seguirían sin dar el paso de conseguir la Stanley Cup y de fracasar una y otra vez en su intento, quedando en la temporada 06´con su peor registro en 27 años y por primera vez desde 1980 fuera de Playoff, a todo esto habría que añadir que el apoyo del público fue bajando con el transcurso de los años y que el equipo volvió a cambiar de manos.
Y así llegamos hasta estos ultimos años, donde el equipo se reforzó con nuevos valores como Keith Tkachuk, Paul Kariya, Eric Brewer o Erik Johnson, lo cual consiguió que con la también buena actuación de Chris Mason en la portería, se consiguiese llegar nuevamente a Playoffs en la 6ª posicion, tras una gran segunda parte del campeonato y venciendo en la ultima jornada 1 a 0 a Colorado. Por desgracia los Blues cayeron en 1ª ronda ante Canucks siendo barridos.
En éste ultimo Draft, los Blues han elegido a David Rundblad en el puesto 17, además de contratar al portero Ty Conklin.
Si el equipo consigue jugar al nivel que mostraron al final de la temporada pasada, y si los jóvenes jugadores explotan o los que aún no han debutado dan el salto de calidad, este año puede ser otro.año apasionante para los Blues.
Fundación: 1924 Localización: Boston, Massachusetts, USA Northeastern Division, Eastern Conference Arena: TD Banknorth Garden (17.565) Mascota: Blades The Bear Máximo anotador: Ray Bourque (1.596 puntos) Máximo goleador: Johnny Bucyk (545 goles)
Desde el 1 de noviembre de 1924 los Boston Bruins son el epicentro del hockey hielo en New England. Entre el público de la final por la Stanley Cup del 1924 entre el campeón de la NHL, los Montreal Canadiens y el campeón de la WCHL, los Calgary Tigers, estaba sentado el dueño de una de las cadenas más importantes de supermercados de Estados Unidos, Charles Francis Adams. Instantáneamente Adams se enamoró del deporte y empezó a hacer gestiones para que la NHL se expandiera a USA. Se rumorea que Adams “sobornó” a los dueños de los equipos de la NHL con 15.000$ para que finalmente le dieran el aprobado y que los Boston Bruins se convirtieran en el primer equipo de la NHL en USA. Ese año también entraron los ya no existentes Montreal Maroons. Lo primero que hizo Adams fue nombrar General Manager a Art Ross, ex-jugador estrella y manager muy innovador. Ross se convertiría en la cara de los Bruins durante 30 años, haciendo incluso de head coach en cuatro periplos diferentes. Ya había presidente y manager...ahora faltaba todo lo demás. El primer encargo que obtuvo Ross fue encontrar un nombre para el equipo. Adams quería algún animal que reflejara fuerza, velocidad y agilidad, así que a Ross se le ocurrió nombrar el equipo como los osos pardos en las viejas historias tradicionales: Bruins. Los colores del equipo serian el marrón y el amarillo.
Los primeros años no fueron muy buenos deportivamente y una de las pocas alegrías fue la llegada del legendario defensa Eddie Shore en 1926. Los Bruins jugaron sus tres primeras temporadas en el Boston Arena, antes de mudarse al histórico Boston Garden. Fue allí donde llegaron los primeros éxitos y en 1929 llegó la primera Stanley Cup de la mano de Shore, “Tiny” Thompson, Dit Clapper y Harry Oliver. La siguiente temporada los Bruins lograron un récord, que aún es vigente, ganando el 87,5% de sus partidos, pero perdieron la Cup de Lord Stanley contra su bestia negra, los Montreal Canadiens.
Continuaron jugando bien y ganando mucho durante la regular season pero siempre se fallaba en los momentos más importantes y no fue hasta 1939, donde se cambiaron los colores del equipo a negro y oro, que los Bruins volvieron a levantar la Stanley, en parte al gran trabajo de Frank “Mr. Zero” Brimsek, un goalie rookie que ganó el Calder y el Vezina el año de su debut y la famosa “Kraut-Line” de Milt Schmidt, Bobby Bauer y Woody Dumart. Con este bloque compacto se pudo repetir en el 1941, después de perder solo ocho partidos en toda la temporada. Lo que nadie se esperaba es que seria la última Cup de los Bruins en 29 años.
La segunda guerra mundial afecto de sobremanera a los Bruins que vieron partir a Schmidt, Bauer, Dumart y Brimsek hacia Europa para luchar contra los nazis y se pasaron unos cuantos años con más pena que gloria. Aún así se llego a una final de la Stanley, pero la década de los cuarenta no fue buena para los Bruins.
Los cincuenta también empezaron mal. Weston Adams (el hijo del fundador) tenia problemas economicos y tuvo que vender los Bruins a Walter A. Brown, propietario de los Boston Celtics y del Boston Garden. Los B’s solo tuvieron 4 temporadas buenas entre el 47 y el 67, eso si, llegando a tres finales de la Stanley...perdiendo las tres contra (ya os lo imagináis) los Canadiens de Montreal.
Aún así hubo algunas anécdotas interesantes, como que los Bruins fueron el primer equipo de la NHL en usar las famosas maquinas Zamboni para limpiar y pulir el hielo y el debut del primer jugador de hockey afroamericano, Willie O’Ree el 18 de enero de 1958. En 1957 también llegó a la organización, vía trade proveniente de los RedWings, Johnny “Chief” Bucyk. Los Bruins mandaron de vuelta a Detroit ni más ni menos que a Terry Sawchuk (uno de los mejores goalies de la historia) por el “Chief” y en esos momentos fue considerado uno de los peores trade de la historia de la franquicia por parte de los Bruins. Lo que nadie esperaba es que Bucyk se iba a convertir en el máximo goleador de los Bruins, permaneciendo en Boston durante 21 años.
En el 64 Weston Adams pudo recomprar los Bruins por el fallecimiento de Brown y se empezó la reestructuración del equipo. Milt Schmidt fue nombrado GM y Harry Sinden Head Coach. Poco después llego un chico rubio procedente de los Oshawa Generals que se llamaba Robert Gordon Orr que estaba llamado a ser el mejor defensa que éste deporte haya visto nunca.
Después de Orr pronto llegarian Phil Esposito, Ken Hodge y Fred Stanfield en un trade que en Chicago seguro que seguirán recordando. Junto con Gerry Cheevers, Wayne Cashman, Bucyk, Derek Sanderson y Dallas Smith los B’s volvieron a convertirse en el equipo a batir poco a poco. Esposito fue el primer jugador en llegar y superar la marca de 100 puntos en una temporada con 126 puntos en el 68-69 y Bobby Orr se convertiria en la temporada 69-70 el único jugador en ganar el Norris, Hart, Art Ross y Conn Smythe Trophy en una temporada. Precisamente fue en esa mágica temporada donde los B’s volvieron a conquistar la Stanley Cup otra vez y Bobby Orr entraba definitivamente en el olimpo del hockey. Ese momento, donde Bobby salta después de marcar el gol en sudden-death contra los St. Louis Blues, es probablemente una de las instantaneas más famosas del hockey.
Durante esos años se establecieron múltiples récords ofensivos, entre ellos el de colocar a siete Bruins entre el top 10 de máximos anotadores. La gloria volvía dos temporadas después a Boston. Los B’s solo perdieron tres partidos en los playoffs y se alzaron con la Stanley, ganando a los NY Rangers. Bobby seguía batiendo récords y estableció el récord de asistencias y el de puntos en playoffs para un defensa con 19 y 24 respectivamente. También fue el primer jugador de la historia en ganar dos Conn Smythe Trophies. Pero de Bobby Orr ya hablare con más detalle en un futuro no muy lejano, que él lo merece.
El resto de los setenta fue bastante excitante para los Bruins y sus fans, ya que se llegaron a tres finales más, aunque ya no se pudo volver a ganar la preciada Stanley, perdiendo una de ellas contra los “Broad Street Bullies” de Philadelphia (ya hablaremos de ellos) y el archirival, los Habs.
Llegaría gente como el Hall of Famer Brad Park, pero la carrera de Orr pronto se vería truncada al padecer una lesión en la rodilla que casi lo dejaba cojo. Durante la segunda parte de los setenta, ya con la familia Jacobs como propietarios y con el excéntrico Don Cherry como coach, a los Bruins se les conocía como “Lunch Pail A.C.” o “Big Bad Bruins” por el juego duro practicado por el equipo. Teniendo esta su máxima expresión en el Madison Square Garden de NY el 23 de diciembre de 1979, donde un fan le golpeo a Stan Jonathan con su stick, que anteriormente le había robado. Terry O’Reilly se subió a las gradas y se fué a por el fan, seguido de unos cuantos jugadores de los B’s y ya os podéis imaginar que se montó una buena.
Bajo la tutela de Terry O’Reilly como capitán y después como Head Coach llegaría un joven defensa proveniente de Quebec llamado Raymond Bourque. Bourque sería el jugador más representativo de la franquicia durante 20 años y se convertiría en uno de los mejores defensas de la historia de la NHL. Fue el primer jugador “de campo” en ser honorado con el Calder Trophy al mejor rookie del año y elegido en el First Team All-Star. A lo largo de su carrera ganaría 5 Norris Trophies y acabó siendo el máximo anotador, máximo asistente y jugador que más partidos ha jugado de los B's.
Los Bruins se metieron en los playoffs durante toda la década de los ochenta, con gente como Brad Park, Ray Bourque, Rick Middleton o Pete Peeters pero los éxitos no pasaron de ahí.
No fue hasta el 86, donde Harry Sinden se sacó un trade de la manga, que sigue siendo de los que mejor les salió en Boston: los B’s mandaban a Barry Pederson a Vancouver por su primera ronda y un joven Cameron Neely. Neely se convertiría en el arquetipo del Power Forward de la NHL, mezclando la dureza de un enforcer con la sangre fría de un sniper. Cam lidero los goleadores en siete de sus diez temporadas con los Bruins, anotando más de 50 goles en tres de ellas. También es uno de los pocos que lograron la mítica marca de “50 goals in 50 games”, anotando su gol nº 50 en 44 partidos (aunque la marca no es oficial por haberse perdido algún partido por lesión). A finales de los ochenta, concretamente en el 88, y liderados por Bourque, Cam Neely, Keith Crowder y Bob Sweeney finalmente llegó la esperada final de la Stanley Cup, pero se encontraron con esos legendarios Edmonton Oilers donde Wayne Gretzky, Mark Messier, Esa Tikkanen, Jari Kurri y Glen Anderson, entre otros, no les dieron ninguna oportunidad y los Bruins sucumbieron por un claro 4-0. Realmente es un 4-0-1 porque el cuarto partido jugado en el Boston Garden se tuvo que suspender estando el marcador empatado a 3 por un corte de luz.
Los Bruins buscaron la revancha dos años después en la final del 90, pero volvieron a caer contra los Oilers, esta vez liderados por un grandísimo Mark Messier y los Bruins volvieron a caer, esta vez en 5 partidos.
Aún así, la gente seguía optimista por las victorias en playoffs ante su bestia negra, los Habs y el cambio de escenario del Boston Garden al nuevo y flamante TD Banknorth Garden en el 95. Pero pronto se truncaban las esperanzas. Cam Neely se veía forzado a retirarse por la lesión en su rodilla, producida en un hit de Ulf Samuelsson y una temporada después, en el 97, llegaba algo a lo que los fans de los Bruins no estaban acostumbrados: no clasificarse para playoffs!! Era la primera vez en 30 años que no iba a haber post-season hockey en Beantown, record de todas las ligas norteamericanas.
Pero todo lo malo tiene algo positivo y así los Bruins podian elegir los primeros en el draft y se hicieron con el prometedor center Joe Thornton. También llegarían Sergei Samsonov, Glen Murray, Nick Boynton, Jason Allison y Anson Carter, entre otros. Se iban alternando temporadas buenas y malas, pero el exito en playoffs seguía sín llegar.
Llegaba la temporada 04-05. Los Bruins llevaban una marcha irregular y al GM Mike O’Connell no se le ocurrió otra cosa que traspasar a su top center Joe Thornton a San Jose a cambio de Marco Sturm, Brad Stuart y Wayne Primeau en uno de los peores trades de la historia.
Mientras los Sharks ganaban los próximos siete partidos después del trade, los Bruins perdian diez de los próximos once. Joe acabaría como máximo anotador de la liga y se llevaba el Hart Trophy al final de la temporada mientras los Bruins se hundian en la clasificación. Después de ese nefasto trade los Bruins despedian a O’Connell y apostaban por Peter Chiarelli como GM. Éste ficho a Dave Lewis como coach y se hicieron buenos fichajes como el defensa gigante Zdeno Chara o el center Marc Savard.
Aún así los exitos sobre el hielo no llegaban y Lewis fué reemplazado pronto por el ex coach de Habs y Devils, Claude Julien. Los Bruins optaron por apostar por gente joven procedente del draft y la cosa fue cambiando.
Después de una esperanzadora temporada 07-08 donde se metieron en playoffs gracias al buen trabajo de los jovenes y un goalie veterano salido de Flint, Michigan: Tim Thomas. Los Bruins se volvieron a meter en playoffs y forzaron a los Habs a siete partidos. Los tiempos cambiaban a bien y gente como Patrice Bergeron, David Krejci, Phil Kessel, el recién adquirido Michael Ryder, Denis Wideman, Milan Lucic o Blake Wheeler, a parte de los ya mencionados Zdeno Chara, Tim Thomas y Marc Savard, llevaron a los Bruins a la cima de la conferencia Este en la temporada pasada con un juego espectacular y muy vistoso.
Pero una vez más, el éxito les fue esquivo en playoffs y un mejor planteamiento táctico de los Carolina Hurricanes, la mala suerte y las lesiones privaron a los B’s de llegar más allá de la segunda ronda de playoffs. Aún así, la temporada fué muy buena y varios Bruins se llevaron premios al juego exhibido: Zdeno Chara se llevó el Norris, Tim Thomas el Vezina y el Jennings (compartido con Manny Fernandez), David Krejci el Plus/Minus y Claude Julien el Jack Adams al mejor coach. A parte de eso, Chara y Thomas fueron integrantes del First All-Star Team.
En esta off-season el equipo se ha reforzado con el que puede ser el puck-moving D-man que necesitaban, Derek Morris, a parte de Steve Begin. Se renovaron a los prometedores Byron Bitz y a Matt Hunwick. Falta ver lo que pasa con Phil Kessel, pero la vuelta de Marco Sturm podría suplir esa baja, si al final Phil no renueva.
Se respiran aires de optimismo en Boston por lo visto en las dos últimas temporadas. La plantilla actual es una buena mezcla entre jugadores veteranos y jovenes prometedores que intentarán traer la preciada Stanley Cup de vuelta a Beantown para dejar de ser los eternos segundones de una vez por todas.
Localización: Columbus, Ohio. División Central en la Conferencia Oeste.
Arena: Nationwide Arena (18.144)
Mascota: Stinger.
Máximo goleador: Rick Nash -194 goles-
Máximo anotador: Rick Nash -355 puntos-
LOS INICIOS
Los Blue Jackets son fundados como franquicia en expansión en el año 2000 junto con los ya citados en el blog, Minnesota Wild. Hacía 22 años que en el Estado de Ohio no había un equipo en la NHL, desde la conversión de los Cleveland Barons en los Minnesota North Stars en 1978. Su nombre y su logo vienen dado por la importancia de del Estado de Ohio en la Guerra Civil Norteamericana.
La primera plantilla de los Jackets estuvo formada por jugadores seleccionados en el draft de expansión. Deberían elegir 2 porteros, 8 defensas y 13 jugadores de ataque, a condición de que no tuviesen protección en caso de producirse draft de expansión y que no perteneciesen a los Atlanta Thrashers ni a los Nashville Predators, equipos creados el año anterior. Sin embargo muchos de los jugadores seleccionados por Columbus no llegarían a jugar en el equipo ya que serian traspasados a otras franquicias. Como curiosidad decir que Columbus adquirió a Jan Caolun y una novena ronda del año 2000 a cambio de una elección condicionada del año 2001 y que Columbus no seleccionase a Evgeni Nabokov en el draft de expansión, ya que este no estaba protegido, y San Jose quería conservar al que a la postre sería uno de sus jugadores franquicia y uno de los mejores goalies de la Liga.
En el draft del año 2000 los Jackets seleccionaban a Rotislav Klesla con el
número 4.
El primer partido de la historia de la franquicia se saldo con derrota por 5-3 ante los Chicago Blackhawks, y fue Bruce Gardiner el encargado de anotar el primer gol de la historia de la Franquicia.
Columbus, una franquicia en expansión, tuvo un primer año con balance negativo, firmando un 28–39–9–6 y 71 puntos, quedando en último lugar en su División. Como nota positiva en el primer año de vida de los Jackets, decir que el goalie Ron Tugnutt consiguio 22 victorias igualando el récord para un goalie en una franquicia en expansión, logrado por Lorne Chabot en 1927, para los New York Rangers.
EL INCIDENTE DE BRITANNI CECIL
Año 2002. Britanni Cecil acudía el día de su 14 cumpleaños al Nationwide Arena a ver un partido de temporada regular entre Columbus y Calgary Flames. Un disparo del jugador local Espen Knutsen era desviado involuntariamente por Derek Morris y se elevaba por encima del plexi, golpeando a Britanni en la cabeza. Horas más tarde, moría a causa de las heridas provocadas por el impacto del puck.
A raíz de este incidente, la NHL obligo a colocar redes por encima de los plexis en las zonas de detrás de las porterías.
CONSTRUYENDO UN FUTURO
Las temporadas siguientes continuaron con balance negativo para la franquicia de Ohio, lo normal para una franquicia en expansión. Sin embargo, los Jackets se movian bien en los despachos, adquiriendo a jugadores como Ray Whitney, procedente de los Carolina Hurricanes. Whitney enseguida se convirtió en el líder de los Jackets logrando 61 puntos en su primera temporada en la franquicia.
Acabada la temporada 2001-2002, los Jackets realizarian el traspaso más importante de su corta historia: en la mañana del Draft del año 2002, Columbus cambiaba su número 3 y futuras consideraciones a Florida Panthers a cambio del número 1 del Draft, número con el que eligirían a su jugador franquicia y futura estrella de la NHL: Rick Nash
LA ERA NASH
Rick Nash es el jugador franquicia de los Jackets, una auténtica estrella de la NHL. Seleccionado con el número 1 del Draft de 2002. En su primer año fue finalista del Trofeo Calder que elige al mejor novato del año y en su segunda temporada quedo empatado con Jarome Igilna e Ilya Kovalchuk como maximo goleador de la temporada con 41 goles. El imapcto de Nash en el equipo fue inmediato. En su primer partido anoto el gol de la victoria contra Chicago Blackhawks, siendo el primer jugador novato desde el grandísimo Mario Lemieux en anotar un gol en su partido de debut.
Después de la temporada del lockout los cambios seguían produciendose en la franquicia de Ohio. Nikolai Zherdev se incorporaba al equipo tras ser seleccionado con el numero 4 en el Draft de 2003 . Columbus trataba entonces de fichar jugadores consagrados y veteranos que protegiesen a sus jóvenes valores. Así, llegaron jugadores como Adam Foote, el anteriormente MVP de la Liga y estrella Sergei Fedorov o el campeon con Tampa Bay Lightning, Frederik Modine.
Al final de la temporada 2006- 2007, Don MacLean era despedido como General Manager y presidente de la Franquicia. Aun así, los cambios no cesaban en la Franquicia. Se seleccionaba a Nikita Filatov con el número 6 del Draft de 2008, y llegaban tanto via traspaso como agentes libres, jugadores sólidos como RJ Umberger, Raffi Torres, Jason Williams o Antoine Vermette. Con la llegada de este último, se marchaba del equipo el hasta entonces portero titular Pascal LeClaire, tomando la alternativa entonces el novato Steve Mason.
La jugada saldría redonda para Columbus: Steve Mason realizaría una campaña excepcional en la portería, que le llevaria a lograr el Trofeo Calder; Rick Nash continuaba afianzándose como una estrella de la Liga y el bloque de jugadores restante funcionaba por fin. Columbus lograba la pasada temporada su primera clasificación para los Play Off. Caerían en primera ronda 4-0 contra los Detroit Red-Wings, en una ronda sin mucha historia pero que de por si es histórica para los Jackets.
Los Toronto Maple Leafs son uno de los equipos con más historia dentro del hockey profesional, siendo uno de las franquicias fundadoras de la NHL y uno de los miembros de los “Original Six”. Su nombre completo oficial es Toronto Maple Leaf Hockey Club, y es el equipo más representativo de la comunidad anglófona canadiense, por lo que su archirivalidad con los Montreal Canadiens (la más antigua y acérrima de la historia de la NHL y conocida con el sobrenombre de “Forever Rivals”) es en realidad el resultado simbólico de una escisión mucho más profunda en la sociedad e historia canadiense.
En la actualidad los Maple Leafs están considerados por Forbes como el equipo con mayor valor de la NHL por delante de los New York Rangers y los Montreal Canadiens, además de contar con una de las aficiones más leales y numerosas de todo el país, de forma que conseguir entradas para alguno de los partidos como local de los Leafs sea una verdadera odisea incluso en periodos de dificultad económica en Canadá (la temporada pasada había más de 2,500 personas en lista de espera para conseguir un abono de temporada). Y es que los Leafs ostentan la racha más longeva de llenos consecutivos en la NHL, pues han colgado el cartel de “sold out” en cada partido desde 1946 hasta nuestros días. Todo esto a pesar de que además sus fans son conocidos por su lealtad aunque no sean precisamente los mejor tratados o correspondidos por su propia organización (en una encuesta de ESPN en 2008 basada en los éxitos deportivos, la experiencia en los estadios, la accesibilidad a los partidos, la dirección de la franquicia o la calidad del equipo, los Leafs fueron clasificados en el puesto 121 de las 122 franquicias profesionales en la cuatro grandes ligas norteamericanas, sólo por detrás de los New York Knicks. Aunque antagónicamente, existe también una antipatía general hacia los Leafs entre muchos fans de otros equipos de la NHL, y como muestra sirva que en 2002, los Maple Leafs fueron nombrados por Sports Illustrated como el “Most Hated Team in Hockey".
El nacimiento de la franquicia parte de la famosa reunión que tuvo lugar el 26 deNoviembre de 1917 en el Hotel Windsor de Montreal, donde los propietarios de los Montreal Canadiens, los Montreal Wanderers, los Ottawa Senators y los Quebec Bulldogs de la NHA tomaron la decisión de crear una liga alternativa a ésta al margen del otro equipo de la competición, los Toronto Blueshirts, por las graves discrepancias que había mantenido durante años con su propietario, Eddie Livingstone, creando así la NHL. Sin embargo, los dirigentes de la nueva liga veían inviable el desarrollo de una nueva competición sin un equipo representativo de Toronto (por entonces la segunda ciudad más poblada del país), además de que necesitaban la incorporación de un nuevo equipo para cuadrar el calendario pues los problemas económicos de los Bulldogs obligaron a sus propietarios a suspender la actividad del equipo hasta 1920. En consecuencia, la NHL concedió una franquicia “temporal” a la Toronto Arena Company (propietaria del Arena Gardens), hasta que se resolvieran las disputas con los Toronto Blueshirts y éstos pudieran integrarse en el nuevo campeonato.
El equipo recibió simplemente el nombre de Toronto y contó en sus inicios con los mejores jugadores de los Blueshirts, por lo que la prensa comenzó a usar también dicha denominación para referirse al nuevo conjunto. Toronto fue el primer campeón de la Stanley Cup en la historia de la NHL, y al año siguiente, al continuar los litigios legales entre ésta y Livingstone, sus propietarios decidieron escindir la franquicia temporal y fundar su equipo propio nuevo, el Toronto Arena Hockey Club, que pasó a ser una nueva franquicia de la NHL, pero esta vez de forma oficial (como curiosidad se podría comentar que aunque la plantilla del equipo durante este tiempo estuvo principalmente compuesta por jugadores que habían pertenecido a los Blueshirts, los Maple Leafs no consideran la historia de los Blueshirts como propia, a diferencia de otras franquicias de la NHL cuyas raíces se encuentran en la NHA, como los Canadiens). Al no poder contar con las estrellas del año anterior, la temporada de los Arenas fue infructuosa, lo que, sumado a los cuantiosos costes de las disputas legales con el propietario de los Blueshirts, provocaron la quiebra de la Arena Company y la retirada del equipo de la competición.
La franquicia fue puesta a la venta por la NHL, y el manager del equipo (Charlie Querrie) consiguió que un grupo de dirigentes del St. Patricks de la Ontario Hockey Association la comprara. Los nuevos propietarios renombraron al club como Toronto St. Patricks (denominación que perduró hasta 1927), cambiando los colores del equipo del azul al verde. Obtuvieron de nuevo la Stanley Cup en 1922, liderados por algunas de las primeras estrellas de la historia de la franquicia, como “Babe” Dye o “Ace” Bailey. Finalmente, Livingstone terminó ganando el contencioso legal que mantenía con la NHL sobre los derechos de la nueva franquicia en Toronto, por lo que Querrie se vio obligado de nuevo a poner en venta el equipo. Pese a recibir ofertas más cuantiosas procedentes de otras ciudades como Filadelfia, los anteriores propietarios decidieron vendérselo a un empresario local, Conn Smythe (que ya había sido la pieza angular en la creación de los New York Rangers un año antes como manager y entrenador), por $160,000.
Smythe tomó el control de la franquicia el día de San Valentín de 1927, e inmediatamente cambió el nombre del equipo por Toronto Maple Leafs (existen muchas historias sobre el origen de dicho nombre, aunque posiblemente la más fidedigna sea la que afirma que Smythe se lo puso en honor al Maple Leaf Regiment de la Primera Guerra Mundial, en la cual él mismo combatió), así como devolvió al equipo sus colores originales, azul y blanco. Tras varias temporadas mediocres, el equipo inauguró en 1931 la que sería la sede de sus partidos como local durante los siguientes 68 años, el Maple Leafs Gardens. Liderados por la “Kid Line” (Busher Jackson, Joe Primeau y Charlie Conacher), lograron su tercera Stanley Cup (su único título durante la década de 1930 pese a que disputaron otras cinco finales). En aquellos años, los Maple Leafs fueron los creadores también del primer All-Star de la NHL, al organizarlo en homenaje a su jugador “Ace” Bailey que vio truncada su carrera en 1933 a causa de una gravísima lesión ocurrida en un partido contra los Boston Bruins que casi le cuesta la vida.
Durante los años siguientes los Leafs completaron una de las décadas más exitosas de su historia al conquistar 6 Stanley Cups en 10 años (1942, 1945, 1947, 1948, 1949 y 1951). Liderados por jugadores como Syl Apps, Babe Pratt o Turk Broda, formaron un equipo que rivalizaría durante años con su eterno adversario de Montreal y su famosa “Punch Line”, de forma que en 1948 lograron desbancar a los Canadiens como equipo con más títulos de la competición hasta entonces. Pero la racha se vio truncada con lo que se conoce como la Maldición de Barilko. Bill Barilko había sido el héroe de la Stanley Cup de 1951 al lograr el gol ganador en la prórroga del quinto partido contra los Canadiens. Sin embargo, su gloria fue efímera, pues pocos meses después Barilko desapareció para siempre en un accidente aéreo. Los Leafs tardarían más de una década en volver a conquistar una Stanley Cup.
Antes del comienzo de la temporada 1961-62, Conn Smythe decidió vender todas sus acciones a un consorcio formado por su hijo Stafford y varios empresarios locales. Bajo la nueva dirección y con jugadores como los Hall of Famers Frank Mahovlich, Red Kelly, Johnny Bower, Dave Keon, Andy Bathgate y Tim Horton, los Maple Leafs ganaron tres Stanley Cups consecutivas (1962, 1963 y 1964). Y en 1967 lograron el que hasta ahora es el último título de su historia, al volver a derrotar a unos Canadiens que partían como claros favoritos antes de la final.
Poco después, en 1971, Stafford Smythe muere, por lo que uno de sus socios, Harold Ballard, se hace con sus acciones y toma el control de los Leafs. Los conflictos internos por el control de la franquicia se extendieron a algunos jugadores de la plantilla, por lo que los siguientes años estuvieron caracterizados por resultados deportivos mediocres y que Toronto no logró volver a disputar una sola Stanley Cup en esa década. Pero el declive definitivo del equipo se produjo a partir de 1979, cuando Ballard contrató a Punch Imlach como manager del equipo (el cual ya había ocupado dicho puesto durante los tres títulos consecutivos de 1962 a 1964). Éste traspasó a varios jugadores importantes del equipo como a Lanny McDonald o Darryl Sittler, poseedor aún hoy en día del récord de anotación en un partido de la NHL con 10 puntos (6 goles y 4 asistencias enun partido contra los Bruins en 1976), y que en el momento del traspaso era el máximo anotador de la historia de la franquicia (sólo superado por Mats Sundin en 2007), y con la intromisión de Ballard en muchas de las decisiones más controvertidas, por lo que la situación acabó por arrastrar a la franquicia a una espiral de malos resultados que constituye el periodo más oscuro de su historia. Los Maple Leafs fueron incapaces de conseguir un récord ganador hasta 1993, no se clasificaron para los playoffs en 6 temporadas y durante todo ese tiempo sólo consiguieron terminar en una ocasión más allá del cuarto puesto en su división. El equipo tocó fondo en la temporada 1984-85 cuando completaron el segundo peor récord de la historia de la franquicia (sólo superado por el de los Toronto Arenas de 1918).
Ballard fallece en 1990, y un año después Stee Stavro, dueño de una importante cadena de supermercados y amigo personal de Ballard, compra la mayoría de las acciones de los Leafs. A diferencia del anterior propietario, Stavro decidió no inmiscuirse en la dirección deportiva del equipo, por lo que contrató como director general a Cliff Fletcher, que estaba considerado como uno de los principales artífices de los Calgary Flames que conquistaron en 1989 la que es hasta ahora la única Stanley Cup de su historia. Fletcher fue el encargado de la reconstrucción de la franquicia, y mediante una serie detraspasos y el fichaje de varios agentes libres, transformó a los Maple Leafs en un equipo nuevamente competitivo, clasificándose para la final de conferencia en sus dos primeras temporadas al mando.
En 1996, Stavro se unió a Larry Tanenbaum (cofundador de los Toronto Raptors de la NBA) para constituir una nueva empresa que englobara a los principales clubes deportivos de la ciudad. La Maple Leaf Gardens Ltd. cambió su nombre en consecuencia al de Maple Leaf Sports and Entertainment (MLSE), y permanece hoy en día como la sociedad matriz de los Leafs, los Raptors y el Toronto FC de la MLS. Y en 1999, los Maple Leafs abandonaron el mítico e histórico Gardens para trasladarse a un nuevo recinto polideportivo, el Air Canada Centre, que es compartido con los TorontoRaptors. En la actualidad, el Maple Leaf Gardens está considerado como uno de los templos del hockey en Canadá y aún hoy día no ha sido derruido a la espera de un futuro uso, pues popularmente es apreciado como parte del patrimonio de la ciudad por la tradición y su rico pasado.
En lo meramente deportivo, los Leafs se mantuvieron competitivos durante más de una década, convirtiéndose en un habitual en las rondas finales de playoffs y consiguiendo un balance ganador durante 8 de las 10 temporadas siguientes. La 1999-2000 es particularmente notable porque supuso el primer título de división en 37 años y la primera temporada de la historia de la franquicia en la que se alcanzaban los 100 puntos. Poco después, en 2003, Stavro decidió vender su participación mayoritaria en la MLSE al Ontario Teachers' Pension Plan (organismo encargado de la administración de las pensiones del profesorado de los colegios públicos de Ontario), cediendo su puesto en la presidencia de la entidad a Tanenbaum.
Luego llegaría la temporada del “lockout” en la NHL (2004-05), que resultaría nefasta para el devenir de la franquicia, pues el mismo equipo que un año antes había completado una temporada bastante exitosa, estableciendo un nuevo récord de la franquicia con 103 puntos, terminando con el cuarto mejor récord de toda la liga (su mejor resultado en 41 años) y consiguiendo también el mejor porcentaje de victorias en 43 años (.628), los Leafs no han vuelto a clasificarse para playoffs desde entonces, terminando incluso con un balance perdedor en las dos últimas campañas. Sus aficionados sólo esperan que su pasión y lealtad se vea correspondida por los dirigentes de una franquicia que ha conocido a 3 entrenadores y 3 managers diferentes en las últimas 4 temporadas…
En la década de los ochenta, la NHL comenzó a considerar seriamente la posibilidad de expandir su negocio y crear nuevas franquicias. El objetivo principal era popularizar el hockey hielo en zonas de Estados Unidos donde no existía tradición, sacando a este deporte de su tradicional reducto de Canadá y del norte de Estados Unidos. No obstante, si bien Florida y California fueron el foco de esta política de expansión, la perseverancia de un grupo de inversores de la ciudad de Ottawa sirvió para, aprovechar esta coyuntura expansionista de la NHL, recuperar el hockey profesional para la capital federal de Canadá.
Tener un equipo de la NHL no suponía una novedad para esta ciudad. Lo tuvo durante muchos años, en concreto hasta 1934, cuando los antiguos Ottawa Senators, que así se llamaban, desaparecieron víctimas de la crisis económica que trajo la Gran Depresión, dejando tras de si un importantísimo palmarés, un total de 11 Stanley Cup, siendo el equipo canadiense más importante del primer cuarto de siglo. Por razón de asumir ese legado histórico, la nueva franquicia decidió recuperar el nombre de Ottawa Senators.
Siendo Ottawa un mercado reducido, había muchas dudas sobre la viabilidad de esta nueva franquicia, pero un animoso constructor local, Bruce Firestone, lideró el proyecto, que incluía también la construcción de un nuevo pabellón para albergar los partidos del equipo. Finalmente, en Diciembre de 1990, la Liga dio su aprobación al proyecto de Firestone, asignando a Ottawa una de las nuevas franquicias de expansión, que comenzaría su participación deportiva en la temporada 1992-93. Desgraciadamente, en lo económico las cosas no fueron como estaba previsto y el proyecto de los Ottawa Senators estuvo cerca de verse abortado antes siquiera de nacer. Las dificultades para pagar el canon de la NHL y para construir su nuevo recinto deportivo hicieron que el equipo se viera obligado a jugar tres temporadas y media en el vetusto Civic Center, con capacidad para 10,000 espectadores y que hubo se ser remodelado para que se le instalasen asientos y palcos.
En lo deportivo, Ottawa formó su plantilla en base a un Draft de Expansión, donde ellos y sus compañeros de viaje en la ampliación de 1992, los Tampa Bay Lightning, podían elegir un jugador de cada equipo de la liga. Cada uno de los 21 equipos existentes (se excluyó de esta servidumbre a San Jose Sharks, creados el año anterior) pudo proteger a 2 porteros y 14 jugadores de campo, aunque se obligaba a que al menos cada equipo dejara como elegible a un portero que al menos hubiera jugado un partido en la NHL, lo que dio lugar a multiples traspasos previos al Draft de Expansión. En total, fueron elegidos por Ottawa 2 porteros, 7 defensas y 12 delanteros. Aparte, el equipo disponía de la elección #2 en el Draft convencional, que empleó en el ruso Alexei Yashin, quien de todos modos continuaría en Rusia un año más y no se incorporaría al equipo hasta una temporada 1993/94.
Tras un ilusionante debut en el primer partido, ganando 5-3 a Montréal Canadiens (que meses después acabarían llevándose el título) y con Neil Brady ostentando el honor de anotar el primer gol de la franquicia, la primera temporada de los Senators fue muy mala en lo deportivo, sufriendo 70 derrotas y consiguiendo solo 10 victorias y 4 empates, totalizando 24 puntos. La posición de colista de su división sería el hábitat natural de los Senators durante sus 4 primeras temporadas, no obstante, ello propició que se dispusiera de elecciones muy altas en el Draft, donde aunque no siempre se estuvo afortunado, como con la catastrófica elección de Alexandre Daigle como elección #1 del Draft de 1993, poco a poco se fue creando una base interesante de jugadores. Particularmente importante fue la elección del desconocido sueco Daniel Alfredsson en la sexta ronda del Draft de 1994, jugador que a la postre acabaría convirtiéndose en el más importante de la historia de la franquicia.
En 1996, coincidiendo con el abandono del Civic Center y el estreno, por fin, de un nuevo pabellón a 20 kilómetros del centro de la ciudad, los Senators deciden apostar por Jacques Martin como entrenador. Su férreo sistema defensivo, unido al rendimiento de jugadores como Alfredsson y, sobre todo, Yashin, convertido en una de las estrellas de la liga, lleva al equipo a clasificarse por primera vez para los Play-off’s de la NHL, donde serían eliminados en primera ronda por Buffalo Sabres.
Esta sería una constante durante los 8 años en que Jacques Martin entrenó al equipo En todas ellas los Senators se clasificaron para el Play Off, pero en la mayoría de ellas se verían eliminados a las primeras de cambio. Solo en una alcanzarían la final de conferencia y en ninguna pudieron llegar a disputar la Stanley Cup. Para más inri, el otro equipo del estado de Ontario, Toronto Maple Leafs, fueron su verdugo durante 3 años consecutivos. Martin tuvo que convivir con graves problemas económicos en la franquicia, que rozó la bancarrota, además de con los problemas que causaba constantemente el polémico e inestable Alexei Yashin, que acabó siendo traspasado en 2001 a los Islanders. Finalmente, asegurada la viabilidad económica con la adquisición del equipo por parte del millonario Eugene Melnyk, este optó por buscar un cambio que permitiese definitivamente al equipo convertirse en un ganador de Stanley Cup, optando por prescindir de Martin como entrenador.
Con Bryan Murray como nuevo entrenador y tras el año de parón por el “lock-out”, la temporada 2005/06 los Senators deciden apuntalar aún más su formidable equipo añadiendo dos guindas a su pastel, el veterano portero Dominik Hasek, de quien se esperaba un salto de calidad en la portería y al goleador Danny Heatley, que formaría junto al veterano Alfredsson y al joven centro Spezza una de las lineas atacantes más efectivas de la NHL. Sin embargo, las cosas se tuercen a mitad de temporada con la grave lesión que sufre Hasek durante las Olimpiadas de Torino, lo que le impide jugar los Play-Off’s con los Senators. A pesar del buen rendimiento su sustituto, Ray Emery, los Senators caen en 2ª ronda ante Buffalo Sabres.
Por fin, en la temporada 2006/07, tras diez años consecutivos disputando los Play-Off, los Ottawa Senators consiguen superar todas las eliminatorias de su conferencia y clasificarse para la final de la NHL. Su contrincante serían los Anaheim Ducks, un equipo solidísimo en defensa y peligroso en ataque, con veteranos contrastados como Scott Niedermayer, Pronger o Selanne. La final, que a priori se preveía muy competida, finalmente no lo fue tanto. Por una parte, la línea “cheking” de los Ducks, formada por Pahlsson, Moen y Rob Niedermayer, se convirtió en el antídoto perfecto de la línea de Heatley, Spezza y Alfredsson, privando a los Senators de su principal argumento ofensivo. Por otra, Jean Sebastien Guiguere estuvo muy sólido en la portería californiana. Así pues, la Stanley Cup se fue para California por un marcador global de 4-1.
En los dos últimos años, la estrella de Ottawa Senators parece haber declinado. La ansiedad por lograr el título cuando casi lo tenían en la mano propició que la franquicia entrara en una espiral de cambios y traspasos que no le hna beneficiado. La salida de algunos jugadores importantes, sobre todo en defensa, la inestabilidad en portería y la absoluta dependencia ofensiva de su línea estrella, le han dejado incluso fuera de los Play-off esta temporada. En estos momentos, se especula porque los “Sens” pueden optar por romper su trío mágico atacante y traspasar al ala Danny Heatley, buscando nuevas alternativas a la excesiva dependencia que tienen de esta gran 1ª linea. En todo caso y pese a las reiteradas eliminaciones en Play-Off, es de destacar la constancia de este equipo, su apuesta por el hockey de calidad y su permanente presencia en la post-temporada. Siguen teniendo muchos jugadores de calidad y es posible que aún sea pronto para pensar que este grupo de jugadores dejó pasar definitivamente su oportunidad para hacerse con la Stanley Cup.